// la_profe · andrea_ansalas

Nunca tuve un solo camino.
Y capaz que eso es lo mejor.

Artista, fotógrafa, realizadora audiovisual, retoucher y, en este taller, tu guía. Esta es la historia que explica por qué enseño como enseño.

Andrea, la profe del taller
● RECCAM_A · 01
PORTRAIT85mm · f/1.8
NOTES · sobre_andrea.txt

Nunca fui esa persona que a los diez años ya sabía exactamente qué quería ser. De hecho, durante mucho tiempo pensé que el problema era ese.

Primero estudié medicina. Llegué hasta segundo año. Me fascinaba aprender, entender el cuerpo humano, conectar síntomas, pensar. Pero hubo un momento bastante incómodo donde tuve que admitir algo: me encantaba estudiar medicina… pero no quería ser médica.

Después me fui a ingeniería mecánica, porque siempre tuve obsesión con entender cómo funcionan las cosas. Literalmente cualquier cosa. Desarmar, conectar, encontrar lógica. Y aunque me gustaba muchísimo, tampoco era ahí.

Después apareció filosofía, porque claramente mi problema nunca fue «qué estudiar», sino que quería entender el mundo entero al mismo tiempo. Y sí… bastante intenso todo.

Más adelante quise arrancar el profesorado de química. Ya trabajaba, necesitaba turno noche, y cuando fui a averiguar no existía. No había horarios compatibles. Así que terminé entrando a matemática casi de casualidad.

Y ahí pasó algo rarísimo.

Durante las prácticas me paré frente a un aula por primera vez y sentí una cosa muy simple pero muy fuerte: «ah, era esto».

No fue tipo película motivacional. No cayó música épica del cielo. Pero entendí que había encontrado un lugar donde todas las versiones anteriores de mí tenían sentido juntas.

Porque en el fondo siempre fui lo mismo: alguien extremadamente curiosa.

Y creo que eso aparece en todo lo que hago. Hoy me defino así:

Artista · Fotógrafa · Realizadora Audiovisual · High End Retoucher · AI Artist

Y honestamente siento que todas esas cosas están conectadas entre sí.

El video me enseñó a contar historias de verdad

A encontrar el momento exacto, el encuadre que cambia todo, la secuencia que hace que alguien se quede mirando hasta el final. Hay algo mágico en descubrir que una imagen en movimiento puede decir en dos segundos lo que mil palabras no lograrían.

Después está la producción, que probablemente sea una de las cosas que más amo. Pensar una idea desde cero, crear una estética, una energía, un universo completo. Elegir la paleta de color, la música, el ritmo de corte, la textura del sonido… obsesionarme con detalles que probablemente nadie más note, pero que cambian completamente cómo se siente un video.

Y sí, también está mi lado nerd obsesivo.

★ Star Wars · Lado Oscuro 🧩 Rompecabezas y acertijos ☕ Charlas largas con café 🎨 Hacer cosas con las manos ✨ Crear todo el tiempo

Soy fan del Lado Oscuro de Star Wars. Muy fan. Los Sith siempre me parecieron personajes increíblemente interesantes porque están completamente obsesionados con el conocimiento, el poder y entender cómo funcionan las cosas. Y creo que yo tengo un poco de eso. Esa necesidad de ir al fondo. De no quedarme con lo superficial.

También amo los rompecabezas, los acertijos, las charlas larguísimas con café y hacer cosas con las manos. Necesito crear constantemente. Si no estoy produciendo algo, mi cabeza igual sigue creando sola.

Y todo eso termina entrando al aula

Porque enseño igual que aprendí a vivir: sin atajos.

No me interesa que memorices cosas porque sí. Me interesa que entiendas. Que preguntes. Que dudes. Que hagas clic con una idea y de repente digas «ahora sí».

Los errores no me molestan. De hecho, me parecen re importantes. Porque normalmente muestran exactamente dónde hay que mirar distinto.

Capaz por eso conecto tanto con las personas que sienten que «no les da la cabeza» para algo. Yo sé lo que es cambiar de camino mil veces. Sentir que no encajás perfecto en ningún lado. Y también sé que a veces el lugar correcto no aparece porque sí: aparece después de animarte a perderte un poco.

Firma de Andrea
No siempre tenés que saber quién vas a ser. A veces alcanza con seguir siendo lo suficientemente curioso como para descubrirlo.